No todas las rutas en México pesan igual a la hora de planear un viaje de carga. El robo al transporte está muy concentrado geográficamente: unos cuantos estados y corredores acumulan la mayor parte de los incidentes, año con año. Conocer cuáles son no sirve para asustarse, sino para planear con cabeza fría: qué rutas, a qué horas y con qué nivel de atención. Aquí reunimos datos verificables, con su fuente y año, sobre las carreteras y zonas más complicadas del país.
Una geografía concentrada: Centro y Bajío
El dato que más se repite no es una cifra suelta, sino un patrón: el robo de carga se concentra en las regiones más industrializadas. Según el informe anual de Overhaul sobre robo de carga en México (citado por El Financiero, 2026), en 2025 alrededor del 82% de los incidentes ocurrió en las regiones Centro y Bajío. Dentro de ese total, la región Centro concentró cerca del 51% y el Bajío subió a alrededor del 31%, ganando terreno frente a 2024.
¿Por qué ahí? Porque es donde se mueve la carga. El Centro y el Bajío concentran buena parte de la demanda logística del país, así que es natural que ahí también se concentre la exposición. No es que esas carreteras sean “malas”: es que son las más transitadas por mercancía valiosa.
Los estados que más aparecen
Los reportes del sector —Overhaul, y por el lado de las asociaciones, datos difundidos vía ANTP y Canacar— coinciden en un grupo recurrente de entidades. Para 2025, en la región Bajío, Overhaul ubicó la incidencia principalmente en Guanajuato (alrededor del 36%), Jalisco (22%), Michoacán (19%) y Querétaro (16%) del total de esa región. Sumados a la región Centro, los estados que aparecen una y otra vez en los reportes son:
- Estado de México
- Puebla
- Guanajuato
- Jalisco
- Michoacán
- Querétaro
La lista varía un poco según el trimestre y la fuente, pero la idea de fondo se sostiene: el riesgo está concentrado en el corredor industrial Centro–Bajío.
Los corredores carreteros de mayor exposición
Bajar del estado al tramo es lo más útil para planear. Los corredores que conectan los polos industriales son los de mayor exposición. Entre los que aparecen de forma recurrente en los reportes (The Logistics World, 2025):
- Arco Norte y sus conexiones.
- México–Puebla.
- Querétaro–San Luis Potosí.
- El corredor Bajío–Centro en general.
Con datos de Overhaul para 2025, un puñado de carreteras federales concentró cerca del 38% de los eventos en la región Bajío, encabezadas por la Federal 45D (alrededor del 16%), la Federal 57 (10%), la Federal 80D (6%) y la Federal 15D (6%). Son, justamente, las vías que enlazan los grandes nodos logísticos del centro del país.
Cuándo y cómo: horarios y modus operandi
Saber “dónde” se complementa con saber “cuándo” y “cómo”. Según los datos de Overhaul para 2025:
- Entre semana. Alrededor del 83% de los incidentes ocurrió de lunes a viernes.
- Horario sensible. Cerca de un 33% se concentró en franja nocturna (18:00 a 24:00), con otra concentración importante en la madrugada-mañana.
- En tránsito, pero cambiando. La intercepción de la unidad en movimiento siguió siendo dominante (alrededor del 64%), aunque bajó frente a 2024, mientras crecieron los robos a unidades detenidas o estacionadas (cerca del 33%).
- Productos. Alimentos y bebidas encabezaron lo más robado (alrededor del 31%), seguidos de productos de construcción, autopartes y combustible.
El costo no es menor: cifras de CESVI México difundidas por la prensa (The Logistics World, 2025) ubican el costo promedio por robo por encima de 1.2 millones de pesos. Conocer estos patrones no elimina el riesgo, pero permite reducir la exposición en los tramos y franjas más sensibles.
Qué hacer con esta información
Estos datos sirven para planear, no para paralizarse:
- Diseñar rutas con criterio, evitando cuando sea posible los tramos y horarios de mayor incidencia.
- Definir zonas y trayectos autorizados con geocercas, de modo que un desvío genere un aviso. Lo desarrollamos en qué es una geocerca.
- Concentrar atención del centro de control en los tramos sensibles, no de forma pareja.
- Usar el historial para ajustar la operación con base en datos propios, no solo en estadísticas generales.
Para el panorama completo del fenómeno —cifras, modus operandi y el papel del monitoreo— revisa el robo al transporte de carga en México.
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Conclusión
Las carreteras más complicadas de México para la carga son, en buena medida, las que conectan el corredor industrial Centro–Bajío: Estado de México, Puebla, Guanajuato, Jalisco, Michoacán y Querétaro, con vías como el Arco Norte, la México–Puebla y la Querétaro–San Luis Potosí entre las de mayor exposición —así lo muestran los datos de Overhaul, ANTP y Canacar año con año. Conocer ese mapa no resuelve el problema, pero es el primer paso para administrar el riesgo con información en lugar de con miedo.